
Siguiendo sin inaugurar una sección, debo sumar a un prototipo de persona a la lista de gente que odio. Cabeza a cabeza con las mujeres cremita aparecen los imbéciles que no responden los mails.
Yo entiendo perfectamente el no responder un sms, vivo la mitad del mes sin crédito, como si el saldo supiera que el 30 morirá sin otro destino que dejarme en bolas a 15 días de la gloriosa recarga.
Ahora, los pobres infelices que no responden los mails no tienen excusa. Lo ven, porque generalmente están online, y por razones que JAMÁS entenderé prefieren no contestar. Cuando alguien me invita a algún lado, o me hace una pregunta, hay tres respuestas milenarias que podemos otorgar: SI, NO y NO SÉ. Varían en su aspecto y aparición, como la Virgen, pero básicamente con esos 4 monosílabos ya estás más o menos preparador para merecer ser parte de mi sociedad (no es despótico, considero que cada uno tiene su propio entorno social, en líneas generales dinámico).
Así que si leés este post y recibís mails míos, ya sabrás bien lo que me origina que no respondas. Yo te invito o te pregunto porque me interesa tu presencia y/o respuesta. Exceptuando por el caso de idiotas congénitos que los pongo en la lista por puro compromiso o porque gente que quiero los quiere (cada vez son menos).
Qué feo cuando eso pasa!! Ojalá los que quiero quisieran y odiarán a los mismos que yo, sería un mundo más feliz y claramente más armonioso ajajja
Otra opción sería que deje de ser tan ombliguista y trabaje mi paz interna, pero bueno, mientras trabajo eso soñar es gratis jaajaj